viernes, 2 de septiembre de 2011

¡Cuidado que hoy es viernes!


   ¡Cuidado que hoy es viernes! Si vas a dejar tu casa sin guardar, ten cuidado. No olvides que hoy es viernes, el día preferido por los amigos de lo ajeno. Ten en cuenta que empieza el fin de semana y quieren celebrarlo a lo grande con tu dinero y propiedades. No os quiero meter miedo en el cuerpo, para eso está la aseguradora (cuyo nombre prefiero ignorar) que practica este terrorismo informativo. No bajes la guardia porque los cacos, si han leído los datos que a continuación tú vas a leer, quizá cambien la hora y el día de entrada en tu domicilio.
   El mayor volumen de robos en viviendas en España se produce los viernes y los lunes y, curiosamente, los sábados y domingos los ladrones parecen descansar, ya esos dos días se registra la menor actividad delictiva. Esto se desprende de un estudio realizado, por la compañía que prefiero no citar, para el que se han tenido en cuenta más de 17.000 siniestros por robo en el hogar sucedidos el pasado año. De la muestra científica se desprende que los viernes los cacos trabajan a pleno rendimiento, realizándose el 16,5% de los robos,  y los lunes, el 15,6%. Las operaciones delictivas bajan sábados (12,9%).y domingos (12,1%) .

martes, 30 de agosto de 2011

Patada en el culo a los dictadores


   Darles la patada es una forma festiva de decirle adiós para siempre al que te ha estado torturando/martirizando durante años. De donde procede su origen, lo ignoro (Google también) Un caricaturista cuando quiere dispara con bala y dice en dos trazos verdades como puños, pero en esta ocasión los caricaturistas no le han echado mucha imaginación a la caída de los dictadores.

   Dar la patada al tirano que te ha pisado (sea grande o pequeño, del mundo (Gadafi o Mubarak (Libia y Egipto) o de andar por casa) es una gran satisfacción. Debe dejarle a uno bienestar en el cuerpo y en la mente. Un remedio terapéutico casero, no lo vamos a negar. Pero no deja de ser, por otro lado, la más rastrera de las violencias cotidianas. Vamos, una bajeza. Además, hay que andarse con cuidado. Los hay que empiezan por darle la patada al perro un mal día y acaban por patear a un mendigo.
 Los caricaturistas al fin y al cabo sólo dibujan el momento. Pero creo que algunos tras pergueñar los trazos se sentirán como si hubieran dado la patada al tirano de turno en el mismo culo. Los caricaturistas también se la juegan. Es el caso del sirio Ali- Ferzat al que trataron de quebrar las manos los sicarios del dictador de Siria. 


 De Ali- Ferzat, este valiente dibujante sirio, reproducimos esta caricatura de la bota que se come a los periodistas.

Hasta la publicidad ha recreado este acto violento (con mal gusto y gracia, todo hay que decirlo en detrimento de los publicistas)

   Pero también en internet se encuentran espacios de humor para que la patada sea indolora.

   Hay víctimas de la patada que lo confiesan sin rubor, tal vez otro remedio terapéutico para quitarse el mal trago de ser humillado: “Me quedé inmóvil, y entonces sentí la patada:Toda la furia de aquél cabo con botas militares y piernas como jamones contra mi flaco culo adolescente. Por supuesto, aquello me sacó de mi letargo y a correr hasta la peluquería donde un hombre inmenso y rojo como un tomate me recibió con una sonrisa…”
Confesión completa de este inocente en 

Jesús Cacho, la Voz del Pueblo

   VOZPOPULI DIGITAL SA. (Voz del Pueblo) es la sociedad con la que el periodista Jesús Cacho regresa a primera línea informativa, después de su rocambolesca salida de www.elconfidencial.com. Con un capital inicial de 1,2 millones de euros como administrador único figura la sociedad ECOPOLIS DIGITAL SL. y como representante el propio Jesús Cacho.
   Aquí está la prueba:
   El periodista que asegura que “El periodismo está en crisis terminal porque sólo podemos contar medias verdades” trata de volver a la primera fila desde un despacho en la Gran Vía madrileña. 
http://www.economiadigital.es/es/notices/2011/07/jesus_cacho_el_periodismo_esta_en_crisis_terminal_porque_solo_podemos_contar_medias_verdades_20768.php

domingo, 28 de agosto de 2011

Tropezar y levantarse

   Es la viva imagen de la lucha por la supervivencia. Hasta llegar aquí ha debido superar los obstáculos que le ha ido poniendo la sociedad. Esos bienpensantes, que ahora le aplauden, nunca le habrían dejado salir de la silla de ruedas. Cuando se cuelga medallas al cuello todos le abrazan. Pero podría ser terriblemente ignorado por su circunstancia. Tropezar y levantarse, es el lema de quienes tienen en la vida un objetivo.
   Óscar Pistorius,  el sudafricano, con sus prótesis en forma de cuchillas de fibra de carbono, ha dado una lección a todo el mundo. En una enconada batalla contra sus limitaciones ha demostrado que otro mundo es posible. Su levedad sobre la tierra es la del hombre que sabe remontar los contratiempos. Nada le detiene en la búsqueda de su felicidad. Mutilado de cuerpo, no de mente, logra alcanzar su sueño: ser libre en un mundo tan represivo. En la antigua Esparta lo habrían despeñado por el desfiladero. En este mundo han tratado de despeñarlo (no dejándole espacio, negándole el pan y la sal por ser diferente) pero  Óscar Pistorius no se arredra. Aunque pierda esta carrera (que hoy lunes 29 de agosto ha perdido), ha ganado la de la vida. Su vida es ya un ejemplo, testimonio de que la vida es: tropezar y levantarse. (foto publicada pertenece a  Reuters)
http://www.larazon.es/noticia/969-fin-de-la-aventura-para-pistorius
   Fuera de la pista de tartán todavía hay quienes le miran con desprecio, como un ser inferior, como alguien a quien le faltan las piernas. Vuelven la cabeza y le señalan con el dedo. Óscar Pistorius los ignora. ¡Pobres imbéciles¡ murmura. Sus rudas manos (encallecidas de tanto bregar) aceleran y se pierde a la velocidad que le permite la silla de ruedas.

viernes, 26 de agosto de 2011

Un lunático


 A las cuatro en punto, ya ni le esperábamos para comer, apareció en la puerta el desequilibrado de mi marido. Le escoltaban dos policías adustos. Mi marido fue perder el empleo y la cabeza; aunque a veces me pregunto si no llevo treinta años casada con un lunático. Tal era su aspecto que el perro no le reconoció y le enseñó la amenazadora hilera de dientes.
- Señora, -dijo el que parecía tener más autoridad- no se tome a mal la pregunta: ¿Vive aquí este hombre?
- ¡Por Dios! Si es mi marido.
- Eso es lo que usted dice. ¿Puede demostrarlo?
   Nuestros hijos adolescentes no abrieron la boca para mentar a su padre. Era su venganza por las broncas que habían tenido con él estos días. Fui al salón y cogí una foto familiar pero no me gustó (todos muy serios y ceremoniosos) así que busqué otra más informal, la de las ultimas vacaciones.
-          Déjenme entrar- suplicó mi marido retorciendo las manos-. He de ir al baño.
-          Ni lo sueñe. No puede allanar una propiedad privada.
   Desde el salón me quedé mirando a los dos policías y exploté:
-          Vamos, no sean ridículos. Déjenle pasar. Esta es su casa. Es mi marido.
-          Eso tiene que demostrarlo.
   Me acerqué con la foto familiar. Se la mostré cohibida.
- Se le da un aire- dijo el más indulgente. Pero tiene que probarlo. 
   Mi marido o el que dice serlo sigue en la puerta, escoltado por dos policías.

lunes, 22 de agosto de 2011

Policías al psicólogo


¡Que pronto pierde los nervios nuestra policía!
¿Qué ha aprendido nuestra policía en democracia? Siguen comportándose igual que hacían los grises con sus repugnantes métodos represivos. Los incidentes de estos últimos días me han hecho desempolvar el ‘Programa de Psicología Aplicada a la Formación de Mandos Policiales’, redactado por intelectuales del PSOE, la primera vez que tomaron el mando en el Ministerio del Interior (1982). Han pasado casi 30 años y no tiene desperdicio. Debería tomar nota ya la delegada del Gobierno en Madrid, Dolores Carrión para evitar nuevos ‘viernes de dolores’ a periodistas y paseantes. Y debería explicar la actuación de la policía "de acuerdo con los principios de proporcionalidad y congruencia".

“Saber utilizar técnicas de autocontrol psicofísico para mejorar su actuación en situaciones profesionales que produzcan tensión”, era uno de los objetivos marcados tras la desaparición de los temidos grises. El PSOE les puso uniforme marrón para evitar el rechazo instintivo que para muchos ciudadanos provocaba el gris en la calle. La metodología que se utiliza se apoya en la participación activa de todos los asistentes en ejercicios pedagógicos, con el planteamiento de una situación similar a los problemas con los que suelen enfrentarse. (El escenario podría haber sido la Puerta del Sol, con un ejercicio simulacro manifestantes frente a policías, y luego intercambiandose los papeles en la ansiada búsqueda de la empatía). Con este Manual se pretendía llegar a una total comprensión del problema, así como el poder descubrir cada uno por sí mismo la mejor solución.
En el nuevo temario 2011 habría que plantearle a los policías preguntas del tipo:
Un indignado ¿qué es para ti? En el del año 1982 se trataban temas de tanto calado como “Influencia de los prejuicios y cómo superarlos”. Y ahí entra en juego la comunicación verbal y gestual. Otros temas sugerentes eran “Conocer los elementos que distorsionan la captación de la realidad y ejercitarse en reducir sus inconvenientes”. Y llamativo resultaba el apartado U.D.6. que trabata sobre como “Mejorar el autocontrol en situaciones difíciles”, dividido a su vez en tres sesiones:
- Causas y efectos de la frustración.
- Como superar el temor y estado de tensión.
- Técnicas de relajación. Prácticas

También se contemplaba en dicho Manual “Conocer el comportamiento de las masas para prevenir sus posibles reacciones”, dividido a su vez en tres sesiones:
-          Factores que influyen en el comportamiento de las masas (multitud y muchedumbre)
-          El papel de los agitadores en la utilización de las masas.
-          Estudio de casos prácticos.

sábado, 20 de agosto de 2011

Caín, asesino (presunto) de Abel


   Siempre me he preguntado qué retraso tendría la historia de haber considerado a Caín, presunto asesino de Abel. Tal vez hoy todavía se estarían cotejando pruebas de su culpabilidad o inocencia. Y no digamos si se hubiera considerado a Abel víctima (presunta). Podía haberse caído y golpeado en la cabeza. Pero el asesino (presunto) dejó al parecer la quijada de burro al lado del muerto. Desde que se decidió aplicar el honorable principio de presunción de inocencia, verdugos y víctimas han perdido su esencia. Ambos quedan en tierra de nadie, levitando hasta que se produce el veredicto.
Lo que resulta llamativo es que se aplique la presunción de inocencia al policía al que una cámara graba golpeando a una chica que (presuntamente) pasaba por allí. Me duele, debo reconocerlo, que el gran depredador sea todavía considerado presunto inocente y que se refugie en esa presunción su defensa, mientras él se divierte en libertad condicional. Pero cuando aparezcan los vídeos (presuntos) de sus perversiones sexuales (presuntas)…otro gallo cantará. Pero más me duele comprobar que ahora se acaba de reconocer que los verdugos (presuntos) del Chile de Pinoche dejaron más de 40.000 víctimas, y aún más comprobar que los verdugos (presuntos) enrolados en el nazismo torturaron a millones de personas. Y luego se refugiaron en la presunción de inocencia.

“Si bien podemos encontrar antecedentes del principio de presunción de inocencia en el Derecho Romano, especialmente influido por el Cristianismo, este se vio invertido por las prácticas inquisitivas de la baja Edad Media. Así, es solo en la Edad Moderna que autores como Hobbes, Montesquieu y Beccaria, por nombrar algunos, reafirman este principio. De esta manera, Beccaria, en su obra capital De los Delitos y de las Penas establece que la presunción de inocencia es un principio necesario, manifestando que: “un hombre no puede ser llamado reo antes de la sentencia del juez, ni la sociedad puede quitarle la pública protección sino cuando esté decidido que ha violado los pactos bajo los que fue concedida”
Así se explica en

   Demasiadas víctimas esperan (las que viven) que los presuntos pierdan su inmunidad y paguen su impunidad. La justicia siempre llega tarde.