Paz
Paz
Paz
Paz
Aquí se trata de contar la realidad sin la doble moral que pervierte al periodismo actual.
jueves, 20 de octubre de 2011
martes, 18 de octubre de 2011
10 Razones emocionales (con permiso del 15-M)
En este país en cuanto un gurú dice lo que todos sabemos: “El 15-M es emocional, le falta pensamiento” nos toman por tontos.
El padre de la ‘modernidad líquida’
Zygmunt Bauman- antes de leerlo vigile los efectos secundarios- advierte del
peligro de que la indignación termine evaporándose. A este filósofo le
han dado un altavoz y no cabe en sus zapatos. Su argumentario se ha vuelto más
líquido que las ideas –digo ideas- del colectivo hermanado en torno al 15-M.
Con permiso del 15-M, en cuya última manifestación el 15-O me sentí
orgulloso de participar en Madrid, voy a enumerar 10 Razones emocionales sobre la necesidad de su existencia que se
evaporarán (eso querría Bauman) tan pronto las hayan leído.
-
1 La ira necesitaba encontrar una salida no violenta.
-
2 Este movimiento ‘espontáneo’ es un carril pacífico
para expresar el descontento.
- 3 15-M ha evitado el estallido pregonado a los cuatro
vientos por intelectuales, analistas y periodistas (véase dos link de abajo)
-
4 15-M ha despertado a los ciudadanos con conciencia.
-
5 15-M es pragmático: stop desahucios, acojona a los
banqueros…
-
6 15-M no busca suplantar el Poder, el 15-M es el
sentimiento ciudadano en estado puro.
-
7 15-M quita las malas hierbas y siembra un futuro mejor
que el heredado.
-
8 El 15-M, Mr.Bauman, construye mensajes positivos y
acciones positivas.
-
9 El 15-M, Mr.Bauman, sólo destruye la rapiña y sus
cómplices.
- 10 El 15-M, Mr.Bauman, ha devuelto la esperanza a mucha
gente en estado terminal (algunos con
pensamientos recurrentes en el suicidio).
http://queunperiodico.blogspot.com/2010/05/el-estallido-que-viene.html
http://queunperiodico.blogspot.com/2010/10/el-estallido-que-viene.html
http://queunperiodico.blogspot.com/2010/10/el-estallido-que-viene.html
Este es el altavoz de Mr. Bauman:
domingo, 16 de octubre de 2011
Por favor, no frivolicéis con el hambre ajena
Informes como el reciente de Unicef sobre los hijos de inmigrantes que pasan hambre en España -cuestionados en grado sumo por su falta de datos científicos- son el 'caldo de cultivo' para que los de la caverna alienten la demagogia. El titular no tiene que ver con el contenido:
http://www.abc.es/20111014/sociedad/abci-unicef-alerta-hijos-inmigrantes-201110141847.html
Tampoco me ha gustado la afirmación de que
http://www.abc.es/20111014/sociedad/abci-unicef-alerta-hijos-inmigrantes-201110141847.html
Tampoco me ha gustado la afirmación de que
El 25% de niños españoles sufre malnutrición por no poder comer carne y pescado
mientras los inflan a chuches por falta de cultura alimentaria, no de recursos:
http://www.larazon.es/noticia/5426-el-25-de-ninos-espanoles-sufre-malnutricion-por-no-poder-comer-carne-y-pescado
Prefiero historias tan reales y estremecedoras como esta carta, publicada hace ya año y medio en el desierto multimedia:
Mis vecinos pasan hambre porque no tienen trabajo'
Prefiero historias tan reales y estremecedoras como esta carta, publicada hace ya año y medio en el desierto multimedia:
Mis vecinos pasan hambre porque no tienen trabajo'
rantxa Bernaldo Durán
Sant Pere de Vilamajor 6/2/2010
LOS
EFECTOS DE LA CRISIS EN
LOS HOGARES |UNA OLA DE SOLIDARIDAD EL PERIODICO
Esta es la historia de Manel, Rosa y su hija de 4 años, pero
podría ser la historia de miles de familias, incluida la mía. Tengo 32 años, y
desde hace un tiempo mi familia ha aumentado. Manel y Rosa están los dos en el
paro y son vecinos míos. Conozco sus ganas de trabajar y su frustración al no
encontrar un empleo, y sé que pasan mucha vergüenza al pedirme comida; no
pueden comprar ni un cartón de leche para darle a la niña. Sé que lo pasan muy
mal, y también sé que a mí no me gusta que la hija de mis vecinos pase hambre y
frío, sobre todo si pienso que estamos en un país considerado del primer mundo
en el que, entre otras cosas, esperamos a que lleguen las rebajas para ir a
comprar ropa; a veces, solo porque está más barata, no porque la necesitemos.
Manel y Rosa solo quieren un empleo para poder comer y dejar de pasar los
apuros de ver cómo en el colegio de su hija les dan las sobras del comedor para
la cena de la niña.
¿Necesitamos comprar esa prenda que no nos hace falta, o aquel perfume tan caro, cuando nuestros vecinos pasan hambre? Yo no lo necesito, desde luego, y por eso, cuando voy al supermercado, intento comprar algo para esa familia; no podría dormir tranquila pensando en si la niña habrá comido algo o no, en si tal oenegé les habrá dado algo o no. Soy consciente de que mucha gente se encuentra en la misma situación, pero a mí me preocupan Manel, Rosa y su pequeña. Lanzo un llamamiento de solidaridad a quienes conozcan situaciones como esta. El que echa una mano a los demás se siente luego más contento, sobre todo al ver la mirada de agradecimiento de los que reciben la ayuda. No se puede permitir que alguien que vive a tu lado pase hambre.
¿Necesitamos comprar esa prenda que no nos hace falta, o aquel perfume tan caro, cuando nuestros vecinos pasan hambre? Yo no lo necesito, desde luego, y por eso, cuando voy al supermercado, intento comprar algo para esa familia; no podría dormir tranquila pensando en si la niña habrá comido algo o no, en si tal oenegé les habrá dado algo o no. Soy consciente de que mucha gente se encuentra en la misma situación, pero a mí me preocupan Manel, Rosa y su pequeña. Lanzo un llamamiento de solidaridad a quienes conozcan situaciones como esta. El que echa una mano a los demás se siente luego más contento, sobre todo al ver la mirada de agradecimiento de los que reciben la ayuda. No se puede permitir que alguien que vive a tu lado pase hambre.
Un testimonio real. En algún medio leí hace tiempo que, en algunas casas. los niños toman una comida al día: NO A LA DEMAGOGIA. Es la puerta abierta al populismo.
Hay un dato incontestable: El hambre se erradicaría con el 1% de lo aportado para salvar a la banca
Hay un dato incontestable: El hambre se erradicaría con el 1% de lo aportado para salvar a la banca
viernes, 14 de octubre de 2011
La antesala de la felicidad
¿Tiene el parado derecho a la felicidad?
¿Cómo se puede ser feliz cuando la vida te da la espalda? Resulta cuándo menos
sospechoso, ¿verdad? La sola invocación de la existencia de la felicidad puede
herir a aquellos que no la tienen. La satisfacción que exhiben los
triunfadores, duele a los fracasados. Sin embargo, todos hemos experimentado
como en horas bajas se agradece estar cerca de alguien que transmita alegría,
optimismo, ganas de vivir.
La alegría de vivir sorprende encontrarla en
los suburbios africanos, en las favelas de Brasil, en los centenares de niños
que recogen objetos usados entre las montañas de basura, pero la tenemos
también en España. “El otro día conocí a un taxista de Cádiz tremendamente
optimista. Allí tienen la tasa más alta de paro, pero son los más felices de
España. Todos lo hemos pasado mal. Aunque no te lo creas, yo también he sufrido
la crisis”, confiesa el actor Gabino Diego.
El parado puede elegir entre ser activo y
feliz o pasivo e infeliz. “Ser infeliz es
fácil, lo difícil es tener la suficiente inteligencia y valor para ser feliz”,
confiesa Pablo Motos, el popular presentador de ‘El hormiguero’. En España contamos más de cuatro millones de
razones para ir en busca de la felicidad. Si estás en paro y te muestras positivo
ayudarás a tu familia, en primer lugar; a tus amigos, después, y crearás un
ambiente agradable a tu alrededor.
Pero el ansia de ser feliz choca con muchos
obstáculos que hay que superar. ¿Cómo desear feliz año a quien no va a tenerlo?,
se interrogaba el escritor Marcos Giralt cuando un cáncer devoraba a su padre. “Mientras su
mirada no se relaja, la mía se evade un instante al inclinarme hacia él, y a
continuación choco mi copa con la suya, le deseo feliz año y le doy un beso
tratando de sonreír…”. Ahí está la clave en la sonrisa y el buen ánimo que
reconforta al que padece. El parado nunca debe renunciar al anhelo de ser
feliz, ni perder la esperanza de regresar al ‘paraíso’ en la tierra.
martes, 11 de octubre de 2011
El contador de la muerte
Muchos ciudadanos que viven en la opulencia
y también muchos que viven en la precariedad desconocen que existe, funcionando
día y noche, un contador de la muerte. ¿Tétrico, verdad? Se trata de un
contador especial. Veréis no contabiliza cualquier muerto. ¡Que va! Este solo
lleva una cuenta detallada de los sin techo (personas sin hogar) que mueren
cada año en una ciudad de España. Mientras escribo este relato son 34 los muertos. ¿Y las
causas? tal vez os preguntéis de seguir leyendo esta breve historia, nada
agradable por cierto. La relación de los fallecidos es tal como la transcribo:
diez murieron por causas naturales, seis por agresión física, tres por caídas,
dos por aplastamiento, dos por otra causa (no se dice el motivo), uno por
accidente fortuito, nueve N/S, no se sabe y el último (del pasado uno de
septiembre), inmolado a lo bonzo. Así de fría es la estadística.
Posdata.- Cuando empecé a escribir esta narración eran 34 los muertos, ahora son ya 36. Los podéis ver al final del blog, en donde explican las causas.
viernes, 7 de octubre de 2011
Estado de ánimo
“Estoy aquí porque perdí el
trabajo hace un par de años”, confiesa un paciente que asiste a un grupo de
terapia en una unidad médica localizada en Cataluña. Está en tratamiento y no
acaba de recuperarse. Y tardará bastante en hacerlo. Su mujer, que padece
fibromialgia, acaba de ser despedida. El futuro no puede ser más desalentador. A
continuación toma la palabra una mujer que, agobiada por las deudas, tuvo que
cerrar su peluquería. “Ahora limpio pisos. Trabajo sí, pero me gustaba más ser
peluquera. No me siento bien con lo que hago”. La mujer da rienda suelta a su
estado emocional. Una vez que se ha desahogado está más tranquila.
Las
enfermeras que escuchan a estos pacientes con depresión son conscientes de que
no pueden arreglar el problema causante de la angustia, sólo ayudar a manejar
las emociones o, si se presentan síntomas patológicos, tratarlos. A menudo, son
casos en que sólo hablar ayuda. Los pacientes acuden como último recurso,
cuando comprueban que la familia no entiende su problema. Las consultas
psicológicas por motivos relacionados con la crisis han aumentado. (Los políticos miran para otro lado)
lunes, 3 de octubre de 2011
Niño malo/banco malo
Dedicado al Gobernador malo y a sus banqueros peor que malos
En España supervisa los bancos/cajas Miguel Ángel Fernández Ordoñez
En España supervisa los bancos/cajas Miguel Ángel Fernández Ordoñez
No dejo de preguntarme lo que debo de hacer cuando te sale un niño malo, de esos
que no puedes controlar y que te deparan sorpresa tras sorpresa (estropicios
incluso con efecto retroactivo: te llegan avisos del juzgado dos meses después,
multas de tráfico porque te birló el coche sin carné, tres meses después…).
Hay veces que estoy tentado de meterlo en un reformatorio, que para algunos padres es como poner tierra de por medio, vamos perderlo de vista. Por un lado pienso en plan sensato: “Adiós, niño malo, hay te pudras que no tienes enmienda”. Pero al final me digo: “mira es tu hijo, apechuga con todas las consecuencias. Quizá algún día de un cambio. Para bien, claro. Y si queda torcido, es tu hijo, que también cuenta”.
Hay veces que estoy tentado de meterlo en un reformatorio, que para algunos padres es como poner tierra de por medio, vamos perderlo de vista. Por un lado pienso en plan sensato: “Adiós, niño malo, hay te pudras que no tienes enmienda”. Pero al final me digo: “mira es tu hijo, apechuga con todas las consecuencias. Quizá algún día de un cambio. Para bien, claro. Y si queda torcido, es tu hijo, que también cuenta”.
“Mira que son listos estos tíos (los banqueros) - dice mi mujer, muy
cabreada- nos pasan los problemas (que en gran parte ellos han alimentado,
mirando para otro lado, cuando no siendo fiduciarios de negocios insolventes) y
nos tenemos que comer el marrón como una contribución más que pagar a la
crisis. ¿Y qué hacemos nosotros con el niño malo? ¿Se lo enviamos por
paquete-express a ellos (los banqueros)? Ganas me dan, no te digo. ¿Lo marginamos
como un apestado, como hacen ellos con los productos tóxicos? Nos aguantamos,
no queda otra”. Le doy la razón a mi mujer, en todo. No es para menos.
(El debate queda abierto:
¿enterramos los bidones tóxicos sin sellar en el jardín del vecino? Es otra
manera de traspasar los marrones.) Lo del niño malo/banco malo no se queda aquí. Es para reflexionar sobre los VALORES (no de legionario) que entre todos nos hemos cargado: desde la ética a la falta de palabra.
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