jueves, 27 de mayo de 2010

Imágenes del día


   Un voto le ha dado oxígeno. ¿Hasta cuándo?



   El barco ya parece estar a la deriva como muchos quieren.

miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Cómo salir del paro?

   En España el 90% de los empleos -méritos aparte, que los hay- se consiguen por contactos personales. Con la crisis proliferan manuales de autoayuda que dan consejos para salir del túnel. En algunos se encuentran consejos útiles, pero al cabo del tiempo repiten el mismo decálogo y caen en desuso. Los expertos aconsejan prepararse para las entrevistas de trabajo potenciando los puntos fuertes y vigilando los puntos débiles. Para salir sólo queda no desmayar y ser constante pero la carencia de ofertas de trabajo ha puesto el listón muy alto. Por eso hay que entrar en las redes sociales (amigos, ex compañeros de trabajo, clubs de recreo, centros parroquiales…) y virtuales (en Internet se pueden hacer contactos pero hay que saber filtrar los que pueden ser útiles).


   Para salir del paro hay que gozar de autoestima. Así te consideras así vales. Hay que desterrar el complejo de inferioridad y el miedo, malos consejeros.

   ¿Por qué un parado en España tarda mucho más en volver a la actividad que en otros países?
   La respuesta hay que buscarla en el déficit de formación, unida la escasa iniciativa que ofrecen los servicios estatales de empleo, y por qué no decirlo, la excesiva protección de Papá Estado.

martes, 25 de mayo de 2010

Sabio consejo

   "No hacer distinciones entre las personas por su posición social, su origen o su raza me ha servido el resto de mi vida", declara George Wein, pianista, productor y empresario de referencia en el mundo del jazz a La Vanguardia (25.05.10). Wein sabe de lo que habla: es judio y se casó con una negra. Ahora con 84 años sigue dando lecciones de tolerancia.

lunes, 24 de mayo de 2010

Mentes enfermas, la plaga está aquí

   Hace ya dos largos años, el Departamento de Salud de la Generalitat creó equipos de apoyo a los médicos de cabecera formados por psicólogos, psiquiatras y enfermeras para atender en los Centros de Atención Primaria (CAP) la creciente demanda por trastornos de salud mental. Con este servicio se evita medicalizar innecesariamente problemas sociales como los que genera el desempleo.
   Las consultas psicológicas por motivos relacionados con la crisis han aumentado un 12 por ciento en Madrid, según fuentes del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. En zonas de España afectadas por procesos de reestructuración de plantillas la incidencia es aún mayor. Las consultas han aumentado hasta un 30% en Levante ante la caída de la industria azulejera. Además de los desempleados acuden al especialista empresarios y trabajadores. Los empresarios ante la incertidumbre en el horizonte (no poder afrontar los pagos) y los trabadores porque intuyen que serán los próximos en las listas del paro.

domingo, 23 de mayo de 2010

No hay enemigo grande

   "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor..."
   En el país apenas se escuchaba una voz más alta que otra. Don Quijote y su fiel escudero Sancho espoleaban sus cabalgaduras a la caza de un monstruo dañino.

- Tenga cuidado cuando se lo encuentre de frente, mi señor. Dicen el cura y el barbero que es muy astuto. Al parecer tiene siete cabezas que emiten señales equívocas (si se le corta una de ellas, otra le crece mientras ríe). Tiene confundidos a los profetas y hasta los más sabios del lugar han errado en sus predicciones.
- No te inquietes, amigo Sancho. No hay enemigo grande para este desfazedor de entuertos. En cuanto le eche el guante no durará ni un suspiro.
- Dicen que es escurridizo y que puede ser hasta letal, mi señor.
- Te aseguro que en cuanto acabe con él volverá la alegría a nuestro país. Veo ciudadanos mustios, perplejos y resignados.
- Con matar el hambre no termina el malestar, señor.
- ¿Qué tratas de decirme? amigo Sancho. Sabes que con la olla llena se olvidan las preocupaciones.
- No tenemos ni para duelos ni quebrantos.
- Dios proveerá. Ten fe, mi fiel escudero.
- Nuestros congéneres necesitan una ocupación (honorable y honrada si fuera posible) que les mantenga distraídos sin posibilidad de rumiar en sus miserables vidas.
- Te veo muy pesimista a la par que locuaz, amigo Sancho.
- Dicen el cura y el barbero que el monstruo de las incontables cabezas se ha enseñoreado del Reino. Es tan hábil que ha sembrado la semilla de la discordia en la clase dirigente. Los que deberían gobernarnos, entre insultos y recriminaciones con el bando contrario, pierden un tiempo precioso y mientras la cola de necesitados aumenta.
- Yo encontraré la manera de poner remedio a tantos males.


- El peor contagio que puede haber es el desánimo, señor. Y es tan dañino como el cólera. ¿No hay una pócima para curar ese mal?
- Haberla hayla, mi querido Sancho, pero sucede que al despertar la realidad se vuelve insoportable. ¿Qué es lo que veo, allá en lontananza?
- Es una marea humana, señor. Distingo a su sobrina, Antonia Quijana, tan joven y aún sin ocupación para llevar un jornal a casa. Peor lo está pasando Juan Palomeque, el ventero. Se rumorea que ha cerrado por falta de clientela, al igual que Maese Nicolás, el barbero; los hidalgos no se afeitan y cortan el pelo, prefieren gastar los doblones en dar brillo a sus armaduras. Hasta el sabio Frestón que tornó los gigantes en molinos, se ha quedado a verlas venir. Nadie quiere sus augurios.
- No sé, querido Sancho, muy negro me lo pintas.
- Hasta dicen que Maritornes cuando va al mercado pide pescado para el gato, cuando todo el mundo sabe que ese pescado no es para el que maúlla, sino para ella misma.
- Maledicencias, calumnias, envidias. Creo que hay mucho enfermo imaginario. La realidad no es tan fiera como el león la pinta.
- Peor aún, mi señor…
- Tienes gran olfato para aventurar la desgracia, según parece.
- Sentido común, mi señor. Nada tan simple como ver lo que pasa a mí alrededor.
- ¿Me estás llamando ciego? ¿Acaso desconfías de las enseñanzas de tu amo y señor?
- ¡Válgame Dios! Nada más lejos de mi intención. Tal vez sus ojos ven algo diferente a lo que ven los míos. O tal vez su cabalgadura más alta le permite ver más allá del suelo.
- Pudiera ser, querido Sancho.
- Se avecina una tormenta. Lo huelo en el aire y lo noto en las articulaciones de esta rodilla.
- Cuatro nubes mal preñadas serán, amigo Sancho. En cuanto lleguemos a la posada escampa.

   Nunca olvidará el aguacero. Tres días y tres noches de lluvia interminable hicieron rebosar las acequias y desbordase los ríos. Sancho se mordía la lengua aunque deseoso estaba de recordarle sus vaticinios a su señor hidalgo.
- Sabes bien, Sancho querido, que adivino tus pensamientos.
- Pudiera ser, señor…











sábado, 22 de mayo de 2010

40% de vergüenza

   Es la más absoluta simplificación. Son un porcentaje en las estadísticas españolas. Y representan una cifra negativa que nadie se molesta en cambiar. Se les niega el pan y la sal y se les convierte en víctimas, al igual que se ha hecho con las mujeres, los inmigrantes, los veteranos...
   En su país (esta España nuestra) no tienen trabajo o se les desanima para que lo encuentren.
   Valgan estos ejemplos:
- Cada recesión tiene su generación perdida; la presente promete ser masiva y algo extraviada. (Ramon Aymerich, La Vanguardia, 30.01.2010).
- Si todos los jóvenes abandonaran la casa de sus padres más del 50 por ciento serían pobres, según un estudio de Caixa Cataluña.
- La relación entre expectativas y realidades se trunca en las actuales generaciones (Emilio Lamo de Espinosa, Catedrático de Sociología (UCM), ABC 15-03-10).


   Un grupo de jóvenes que no pueden independizarse o han tenido que volver al hogar paterno por culpa de la crisis se  manifestaron en Barcelona, en abril pasado, de la mano de su madre o padre. En la Red recibieron todo tipo de improperios y fueron objeto de rechifla. Mientras tanto el 40% de jóvenes sin empleo nos está pasando factura. Y todos miramos para otro lado.

viernes, 21 de mayo de 2010

Pánico en las plumas

   El mismo día dos articulistas en dos medios distintos (El País y La Vanguardia) nos aconsejan tirarnos por el precipicio, con el argumento de ver escenarios posibles de salida de la crisis.

   Bajo el titulo ‘Ponerse en lo peor’, el socialista y catedrático de sociología, Ignacio Sotelo, escribe en El País: "El espectáculo que ofrece el primer partido de la oposición, empeñado obsesivamente en que el Gobierno nos lleva a la catástrofe, tanto si pretende salir de la crisis salvando el Estado social como si se ve obligado a cuestionarlo, coloca a la sociedad en estado de pánico permanente, con lo que, además de echar leña al fuego de la especulación internacional, se muestra dispuesto, con tal de que caiga Zapatero, a propiciar el mayor desastre. Y lo hace, claro está, sin mencionar las medidas concretas, y de estas se trata, que pondría en marcha si llegara a gobernar. Sabe que si las hiciera públicas perdería las elecciones, y siempre podrá alegar que la herencia que dejaron los socialistas exige las medidas drásticas que seguro luego tomará. En estas circunstancias, ponerse en lo peor, aunque sea como mero ejercicio dialéctico, podría interpretarse como una invitación al suicidio colectivo"...

   Y continúa el optimista Solelo: "Cierto que no es probable que se concatene una desgracia a la otra, pero en la sociedad de alto riesgo en que vivimos hay que estar preparado para responder a los peores desastres. Condición de supervivencia es imaginar peligros y tener preparadas las respuestas adecuadas". Para acabar por reconocer : "Tómense estas reflexiones como lo que son, una pesadilla en una mala noche, pero en ningún caso se echen en saco roto".

   Bajo el titulo ‘La crisis tiene alas’ el escritor Antoni Puigverd apunta en La Vanguardia: "Para evaluar la gravedad de la situación es necesario mirar más allá del súbito empobrecimiento de las clases medias y asalariadas. Si fracasan las medidas de liquidez y austeridad que han improvisado (a modo de esbozo de política económica) los países fuertes de Europa, el riesgo de colapso es enorme. Si el euro estallara y, consiguientemente, cada uno de los países de la UE tuviera que regresar a la disgregación de la que partió, ¿qué tipo de sociedad y de economía serían posibles? Imaginarlo produce vértigo"...
   Y añade: "Oposición, sindicatos y patronales van a lo suyo, como el Gobierno, cuyo plan de recortes despierta tantos interrogantes. Todos parecen decididos a aprovechar la ocasión para sacar tajada del naufragio: defienden miopes intereses de facción, capean el temporal o esperan contemplar el cadáver del enemigo. En la calle se producen los primeros ensayos de conflicto social. El "sálvese quien pueda" tiene, ciertamente, justificación: el capitán del barco no quería aceptar que habíamos entrado en aguas tempestuosas; y cuando ya no pudo negar que el barco estaba siendo azotado por una tempestad histórica, se mostró errático y evasivo. "Que muera en el intento –claman todos–, lo tiene merecido". Para terminar: "O los actores principales son capaces en este grave momento de dar el do de pecho y encontrar fórmulas de concertación o el barco se irá a pique".

   Tal vez hubiera sido mejor, apreciados Sotelo y Puigverd, haber dejado la pluma en el tintero.