Acció Cassandra que promueven los abogados Lluís Gibert y Josep Rosell, lleva a cabo procedimientos judiciales en defensa de la minoría nacional catalana. La asociación denuncia a los autores de los gritos de “puta Barça y puta Cataluña” por un posible delito de odio contra el pueblo catalán.
Piden donaciones para afrontar los gastos judiciales
“A fin de poder sacar adelante
este proyecto de defensa de la nación catalana, necesitamos apoyo económico a
nivel interno para afrontar los gastos judiciales derivados de las denuncias
que vamos interponiendo a cada vulneración de nuestros derechos fundamentales
como catalanes y, a nivel internacional, para construir una estructura que nos
represente y dé voz como catalanes libres en el mundo fuera de las
instituciones autonómicas”, señalan en su web. Donde dejan claro que las
aportaciones a Acció Cassandra no desgravan en la declaración de la renta en el
marco de los impuestos españoles.
Los objetivos de esta entidad son:
A. Reconocimiento legal de la
nación catalana como minoría nacional: obtener sentencias judiciales,
especialmente a nivel europeo, que reconozcan explícitamente al pueblo catalán
como una nación minoritaria sin la protección de un estado propio.
B. Defensa de la lengua y el
sistema educativo catalanes: promover la protección de la lengua catalana como
elemento cultural que debe preservarse, así como defender el modelo de
inmersión lingüística en la educación catalana.
C. Combatir el discurso de odio
contra los catalanes: perseguir los actos discriminatorios o el discurso de
odio basado en la identidad catalana, en particular los casos de discriminación
relacionados con el uso del catalán en servicios públicos o empresas.
D. Combatir la corrupción
política: emprender acciones legales contra cualquier acto de corrupción
política y participar en cualquier procedimiento judicial, independientemente
de la jurisdicción, cuando estén en juego los intereses catalanes.
Participación en consultas
públicas sobre los derechos de las minorías nacionales, la protección de las
lenguas regionales y minoritarias, y la lucha contra el discurso de odio.
