sábado, 5 de marzo de 2011

España muda

   Se ha escuchado en Egipto, Túnez, Libia, Francia…


   España muda. Aquí la voz se ha transmutado en infierno en los hogares (a grito pelado porque la frustración no se libera en la calle), se ha exportado (miles de trabajadores y estudiantes salen de España para recuperar su voz)…


  Usurpar la voz de la calle es una gran tentación, sobre todo para aquellos que ganan mucho colocándole un altavoz. Pero los ciudadanos saben distinguir entre una voz espontánea o artificial, la primera reclama lo que es suyo, la segunda reclama para unos pocos. Hay está Gadafi pidiendo para sí mismo utilizando como coartada el pueblo.
En el siguiente enlace podeís escuchar la tertulia sobre los problemas de España y Libia mantenida en RN5 con una periodista rusa y el autor de este blog:
http://www.rtve.es/podcast/radio-exterior/otros-acentos/

 Otros acentos - Viajamos a la frontera de Libia con Túnez:
 Conectamos con nuestra compañera Cristina Sánchez para que nos cuente de primera mano lo sucedido durante los últimos días en la frontera entre Libia y Túnez. Jorge de Lorenzo, periodista español y asesor de comunicación, y Elena Visens, periodista rusa y corresponsal de la agencia de noticias Ria Novosti, analizan en nuestra tertulia este y otros asuntos que han marcado el interés informativo de esta semana.

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿Qué es un parado?

   El parado es visto como un apestado por la sociedad. Muchos ciudadanos siguen viendo un parásito que vive del trabajo de los demás. De ahí que el parado deba afrontar con valentía la percepción que los demás tienen sobre su persona, soportar insinuaciones del estilo de “no trabaja porque no quiere”. Pero el parado también debe reflexionar a fondo sobre quien es el culpable de su dramática situación. Lo más fácil es culpar a los demás: al Gobierno, a la oposición, a los empresarios, a la banca, a los especuladores, a los sindicatos… ¿Y qué parte de culpa tengo yo?, debe preguntarse.

   “La gente le dará vueltas y vueltas a las circunstancias inmediatas en las que está atrapada, consciente de que es necesario hacer algo aunque no haga nada”, afirma Richard Sennett, profesor de Humanidades y Sociología en ‘La corrosión del carácter’. “No llegar nunca a ninguna parte, volver siempre a empezar de cero, en todos estos estados emocionales el tiempo parece estancarse y la persona en ese atolladero se vuelve prisionera del presente”. Y así es como se ve el parado. Como un pez dando las últimas boqueadas en la pecera divisando una mano en la superficie que duda en ayudarle; viviendo un disco rayado, dando vueltas siempre en el mismo surco, o atrapado en unas escaleras mecánicas que suben o bajan y de las que no se puede apear.
   El parado se encuentra prisionero de sus neuras y metido en un laberinto del que no sabe como salir. El parado –qué remedio- se acostumbra a vivir en la ansiedad permanente y a estar cercado por la impotencia. Se cree imposibilitado de hacer algo tangible, real que el devuelva a la senda del trabajo. Vive de sueños y promesas. Libra una carrera contra el tiempo y, a simple vista, tiene todas las de perder.
¿Quién se convierte en parado?
   Se argumenta de manera frívola y superficial que el que está en el paro o es un tonto, o un pícaro o un vago. Pero nadie está libre de entrar en este tenebroso Club. Tontos y listos, guapos y feos, altos y bajos, gordos y delgados, jóvenes, mujeres, discapacitados, emigrantes, viejos…
   El ‘síndrome del parado’ investigado desde hace más de una década por prestigiosos especialistas en España, -aunque el primer estudio sobre las consecuencias psicológicas del desempleo se realizó en los años treinta en los Estados Unidos, tras la Gran Depresión- genera enfermedades mentales, ludopatía y alcoholismo. Este síndrome son propensos a padecerlo quienes estando preparados para desempeñar un trabajo digno, son rechazados una y otra vez, lo que suscita en estos individuos una reacción de angustia, depresión y tristeza. La angustia se manifiesta en forma de úlcera de estómago, dolores abdominales, asma e insuficiencia coronaria, palpitaciones, mareos y dolor de cabeza. La depresión le invade con una tristeza persistente y mina su persona, empujándole en ocasiones a incubar tendencias suicidas y a llevar a cabo el mismo suicidio.

lunes, 28 de febrero de 2011

Abres la ventana y te siguen la pista

   Muchas personas abren esta ventana y tienen cerradas las de su casa. Se asoman curiosos a la Red porque no quieren ver lo que tienen dentro de su hogar.

   Internet les proporciona fácilmente la huída de los problemas cotidianos. Muchos ciberciudadanos/as no dejan ver en su conexión (un grito de ayuda) pese a que les resulte insoportable su entorno. Buscan aquí la vida mejor que no tienen...
   Los ciudadanos/as que conviven en Internet tratan de ofrecer por lo general un perfil bajo. Tienen ese miedo atávico a ser reconocidos y a que se desvele su identidad. Pero pese al tupido velo con que tratan de proteger su intimidad siempre dejan pistas, que delatan en la forma de expresar sus pensamientos y sobre todo sus emociones.

   Uno puede saber mucho de una persona cuando confiesa el libro que lee o su música preferida. Aunque los hay tan ladinos que sobre esto tan superficial también mienten. Pero pese al engaño siempre hay huellas en la arena para seguir el rastro. En la Red hay ciudadanos/as muy herméticos (cuelgan fotografías, pinturas, bisutería y poco más) o muy extrovertidos (enseñan hasta su dormitorio y las hojas de su diario). Entre estos dos extremos se mueven el resto de los cibermortales. ¿Para qué quieren estar los ciudadanos/as en la Red? La mayoría para buscar encuentros superficiales; unos pocos para intercambiar reflexiones sobre los distintos modos de vida...

sábado, 26 de febrero de 2011

Si Borges levantara la cabeza

   Ha llegado para quedarse. Cada vez  se ven más -mujeres por cierto- en el metro leyendo ávidas página tras página.

   El libro electrónico se puede leer al borde del agua. No hace falta gran concentración. El viento no se lleva las páginas. Y tal vez algún día -quizá ahora- se puedan ya subrayar sus páginas. La quema de libros por fin ha terminado.

¡Pican, pican...!

   Le sobraba toda la paciencia del  mundo. Largó el sedal a la Red y esperó. La caña se tensó.

   Había puesto un anzuelo nuevo. Y picaron, vaya si picaron.

   Una lluvia de comentarios hirientes le inundó. Entonces sonrió. Ya no estaba sólo.

El soplón (presunto)

   En la facultad de Económicas de Bilbao, Sarriko, donde me matriculé se vivía una etapa muy conflictiva. De ello parecía disfrutar un siniestro personaje que campaba a sus anchas por los pasillos.

   Consciente de que una época se acababa personificaba el terror entre los estudiantes. ‘El Pela’, bajo de estatura, delgado, un manojo de nervios y con mala leche aparecía de improviso en la cafetería y el bullicio se transformaba en un espeso silencio. Con su andar crispado, el eterno puro en la boca con la brasa roja incandescente, se aposentaba en la barra mirándonos con desprecio. Muchos estudiantes le odiaban y él lo sabía y le gustaba ser el enemigo. Apuraba la copa de coñac y salía mirando hacia las mesas con descaro, mientras las brasas del puro se desprendían amenazadoras.


   La continúa entrada de los grises a caballo, verlos desde el interior por la cristalera era como estar viendo una película en primera fila, originaba muchas protestas. Las sentadas que hacíamos los estudiantes en el suelo ya eran legendarias. Los enfrentamientos de los estudiantes con este personaje autoritario, empezaron a interesar a los periódicos de Bilbao (La Gaceta del Norte y El Correo). Y cómo no al extenderse el conflicto, también se hizo eco la revista Cambio 16 a través de su corresponsal en Euskadi. El conflicto empezaba a tomar un cariz muy violento. A los novatos la presencia de ‘El Pela’ les acojonaba. Por sus formas y manera de gesticular era como un pequeño gángster de serie b. En momentos de gran tensión le escoltaba Simón, su fiel guardaespaldas. Un bedel de gran corpachón que al ser muy cargado de espaldas era conocido como el jorobado de Notre Dame. Las caricaturas de ambos, muy populares entre los estudiantes, corrían de mano en mano.

   Una mañana ante la brutal irrupción de los antidisturbios salimos por la parte de atrás de la facultad. Corríamos como alma que lleva el diablo, con el corazón en un puño, volviendo la cabeza por si veíamos acercarse a los grises. El ulular de las sirenas cada vez más cercano nos intimidaba. Trepamos y saltamos varios muros y cruzamos la vía férrea hasta llegar al borde de la ría. El agua color chocolate y el cielo gris no invitaban a la euforia. Las viejas fábricas del Nervión echaban un denso humo gris por sus altas chimeneas. Era un paisaje desolador. Pero ya no escuchábamos más sirena que la de los barcos. Nos juntamos cuatro o cinco estudiantes. Algunos nos conocíamos de vista. Nos miramos detenidamente, como preguntándonos qué hacer. El que tenía más iniciativa nos animó a coger el gasolino, la barca a motor que utilizaban los lugareños para pasar de una a otra orilla.


   Con el traqueteo del motor íbamos guiados por el silencioso patrón hasta la otra orilla. Sospechábamos unos de otros. La delación y la calumnia estaban a la orden del día. Alguien insinuó que el muchacho del mostacho negro, de ojos claros y pelo largo, sentado en la popa, natural de Burgos, y aquejado de timidez, era un soplón, pertenecía a la secreta o con toda seguridad era un miembro de la Brigada Político Social. Lo recuerdo sentado en la popa, apenas un monosílabo salió de sus labios, los hombros encogidos, como pidiendo perdón por acompañarnos.

viernes, 25 de febrero de 2011

La soga en casa del ahorcado

   En un alarde de transparencia filiales de Prisa informan de los conflictos acaecidos por los despidos de periodistas. Los medios de la competencia que también han firmado despidos 'hacen sangre'.

   El periodista precario avanza, mientras las multinacionales de la comunicación se forran. Un símil tan parecido a los beneficios anunciados por las multinacioniales españolas mientras anuncian nuevos despidos de miles de trabajadores. De nuevo hay terreno abonado para la demagocia. ¿Dónde está el dinero? ...

(la foto es de http://www.elpais.com/)