España sigue siendo un país fiel a sus tradiciones: la recomendación está a la orden del día. Pasaba en la etapa feudal y sigue pasando ahora. El peso de los hábitos de una monja tiene más poder que la púrpura de los cardenales.
Cuando se trata de defender a los más débiles o necesitados la iglesia - o al menos algunos de sus miembros- está al quite. Pasaba en el medioevo y pasa ahora. La sonrisa de una monja -y su cargo de directora de un colegio, todo hay que decirlo- ha podido más esta vez que las sentadas del 15-M. Sor Inmaculada ha parado un desahucio sin pegar un grito.
La historia ya ha sido contada y poco podemos añadir. No sabemos si 'Sor Desahucio' como El País -de Bernardo Pérez, su jefe de fotografía hemos tomado esta foto, esperamos su permiso- la ha bautizado ha movido algo más que 'tráfico de influencias celestiales'. Tal vez su congregación tenga la cuenta corriente en Bankia y no quiero ni pensar, si Sor Inmaculada, con su dulce sonrisa les ha sentenciado: "O paran el desahucio o retiramos nuestros ahorros" (que no serán pocos). Si esta presunta amenaza es real, tampoco importa. Lo que cuenta es que su poder de persuasión ha dado un respiro a una familia castigada por la crisis. No podemos dejar de pensar en Cáritas que tanto hace, mientras ayuntamientos, comunidades y Administración Central, tiran con pólvora de rey, ya sea en carnavales, en inauguraciones o en las fiestas del pueblo. Si Cáritas hiciera como Sor Inmaculada y se plantara ante los que gobiernan -y opositan- y les dijera: no damos de comer más a los necesitados. ¿Qué pasaría? Estamos en el país de la supervivencia.
Aquí se trata de contar la realidad sin la doble moral que pervierte al periodismo actual.
domingo, 19 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
Auster, Cianni, Hardy... y 6 millones sin trabajo
La gran fábrica de parados -como la bautizó Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid- trabaja día y noche (y casi clandestinamente). Alcanzar los 6 millones de desempleados ya no parece tan lejano. En estos tiempos de supervivencia nadie como los novelistas y pensadores para retratar el ambiente.
"Cuanto peor era mi situación, más disparatados y rebuscados se volvían mis inventos", confesaba un personaje de Paul Auster en 'El palacio de la luna'.
"El paro es una experiencia de la muerte. Da a probar la violencia sorda, la voluntad de eliminación que subyace en el trabajo moderno", reflexiona Jean-Louis Cianni (comunicador que sufrió el paro con +de 50 años) en 'La filosofía, un remedio contra el paro'.
¿Quién fue el primero en perder su empleo? "En 1795, un astrónomo que trabajaba como ayudante en el laboratorio Greenwich perdió su empleo al descubrir su superior que los tiempos de paso por el meridiano que marcaba él mismo llevaban sistemáticamente 0,5 segundos de adelanto sobre los de su ayudante", revela Thomas Hardy en 'Historia de la Psicología?.
"Ya hemos vendido todas las joyas de la abuela y nuestra capacidad de endeudamiento está tocando techo", advertía hace tres años Fernando Fernández, ex Rector de la Universidad Europea de Madrid (ABC, 1.09.2009).
"Nadie está a salvo de la crisis salvo una pequeña casta". (Anónimo).
"Cuanto peor era mi situación, más disparatados y rebuscados se volvían mis inventos", confesaba un personaje de Paul Auster en 'El palacio de la luna'.
"El paro es una experiencia de la muerte. Da a probar la violencia sorda, la voluntad de eliminación que subyace en el trabajo moderno", reflexiona Jean-Louis Cianni (comunicador que sufrió el paro con +de 50 años) en 'La filosofía, un remedio contra el paro'.
¿Quién fue el primero en perder su empleo? "En 1795, un astrónomo que trabajaba como ayudante en el laboratorio Greenwich perdió su empleo al descubrir su superior que los tiempos de paso por el meridiano que marcaba él mismo llevaban sistemáticamente 0,5 segundos de adelanto sobre los de su ayudante", revela Thomas Hardy en 'Historia de la Psicología?.
"Ya hemos vendido todas las joyas de la abuela y nuestra capacidad de endeudamiento está tocando techo", advertía hace tres años Fernando Fernández, ex Rector de la Universidad Europea de Madrid (ABC, 1.09.2009).
"Nadie está a salvo de la crisis salvo una pequeña casta". (Anónimo).
¿Habrá
un estallido social?
Es la terrible pregunta que desde el inicio de la crisis
se vienen haciendo políticos, analistas, catedráticos, sociólogos, periodistas…
“El paro actual es una bomba de relojería. Estamos todos a cuatro o seis
comidas calientes del retorno a la barbarie y de la inevitable represión de la
anarquía que crea la desesperación. Después de tantos años de crecimiento y
bienestar, ningún Gobierno está preparado para gestionar este reto, y todos
ellos carecen de cualquier guión audaz y rompedor”, vaticinaba el periodista Tom
Burns Marañón, columnista de El Mundo, ex corresponsal del Financial Times en
España y nieto del profesor Gregorio Marañón. “La indulgencia con el presidente
José Luis Rodríguez Zapatero que demuestra la sociedad española no debería
despistarnos sobre el sordo malestar que bulle de forma latente y que amenaza
con emerger a la superficie”, advertía el sociólogo, Enrique Gil Calvo, en una
tribuna en El País. “El previsible declive de la clase media, la falta de
trabajos cualificados -"el bedel de mi facultad es ingeniero"-, el
becarismo rampante, la baja natalidad y el desfase en gasto social respecto a
Europa están creando una atmósfera inflamable que abre la posibilidad de
estallidos similares a los de Grecia o Francia”, profetizaba José Félix Tezanos,
director de la Fundación Sistema
del PSOE.
Las
señales ante un previsible estallido social son evidentes: precariedad en el
empleo, reducción del poder adquisitivo, dificultad para acceder a una
vivienda…Para frenar el descontento el Gobierno cuenta con la red de protección
social tejida por el Gobierno de Zapatero -mantenida por el de Mariano Rajoy-, más de 32.000 millones de euros, una limosna (pan
para hoy y hambre para mañana) para los que reciben los subsidios.
¿Servirán
estas ayudas para lograr la paz social? En los foros
los jóvenes dan rienda suelta a su estado emocional:” Ya nos podemos ir
preparando aquí, los millones de jóvenes, incluido yo, condenados a sueldos de
miseria que no permiten ahorrar ni un duro, trabajando pero sobreviviendo
gracias a la caridad familiar y condenados a vivir en pisos compartidos de por
vida no nos vamos a quedar con los brazos cruzados...”
sábado, 28 de enero de 2012
Baroja, Hemingway, Delibes… y los 5,2 millones de parados
- Pues venía a verle a usted.
- ¿A mí?
- Sí, señor.
- ¿Qué te pasa?
- Que me he quedado parado.
- ¿Cómo parado?
- Sin trabajo..."
Mala Hierba/Pío Baroja
"Expresemos
nuestra envidia por el hombre con empleo permanente y ninguna preocupación
sobre el futuro". La frase pertenece al poeta Ezra Pound
y está recogida en su Antología. La precariedad convive con el hombre y a veces
le persigue con saña, lo que hacer interrogarse a unos personajes de Las
olas, novela de Virginia Wolf:
- “¿Cuánto habrán ganado hoy?
- Lo justo para pagar el alquiler, para la luz y
para la comida, y para vestir a los hijos. Sí, pero lo justo...”
Tener o no tener empleo es la cuestión vital
que se plantea ahora mismo en España. Esta incertidumbre, preñada de angustia,
no es nueva. "Sabíamos muy bien que
nuestro empleo dependía de un hilo, que no teníamos ningún tipo de seguridad en
nuestros puestos, y que cualquier queja que nos hiciese impopulares ante la vieja
nos causaría un inmediato remplazo por cualquier otro estudiante de facultad,
de esos que andan siempre necesitados de dinero..." confesaba acobardado
un personaje de Bryce Echenique en sus Cuentos Completos. Los tiempos ya no están para permitirse elegir el puesto de trabajo que más nos agrade
como pretendía el narrador Saul
Bellow en Un futuro padre. “Buscaba un
empleo apropiado. Era hermosa, culta y aristocrática en su actitud, y no iba a
ponerse de dependienta en una tienda de tres al cuarto”.
La frustración está presente en las narraciones
de los grandes escritores. “Tú también
eres rara. Temblabas cada vez que tenía un trabajo, temblabas por que lo
conservase. Lo podía ver en tu cara. Me recomendabas que tuviera paciencia. Y
ahora me animas a irme”, escribía Henry Roth en Llámalo sueño. Sobrevivir
es muy difícil ahora y lo era entonces. “En
una época en que otros conseguían puestos cómodos, yo pasaba de un empleo
miserable a otro, sin ganar nunca lo suficiente para subsistir”, confiesa
Henry Miller en Trópico de Capricornio. Un escritor que padeció hambre ya
reflejaba en los tiempos duros de hace setenta años una situación de la que no
hemos escarmentado. Cualquier desempleado se siente retratado aquí: “¡Dios sabe –pensé- si todo esto me servirá
para buscar una colocación! Estas múltiples repulsas, estas vagas promesas,
estos “no” secos, estas esperanzas tan pronto nacidas como desvanecidas, estas
nuevas tentativas que a cada instante se convertían en nada, habían consumido
mi animosidad”. Hambre,
de Knut Hamsun, diseña magistralmente
la indefensión del que carece de empleo.
Peor aún que el infierno de no tener trabajo
es cuando el parado se cree perseguido por una mano negra que no le deja salir
a flote, como revela en Beatus Ille, Antonio Muñoz Molina: “porque
a ver cómo puedo yo levantar cabeza y darte un porvenir si la mala suerte me ha
perseguido desde antes de nacer”. La desesperación hace surgir escritores anónimos que llenan buzones con un dramático S.O.S. y
pegan carteles en demanda de empleo en las farolas. “Señora
responsable busca trabajo por horas o jornada completa para limpieza y plancha,
también cuida de niños y ancianos,
teléfono 6677…”. Pero el drama, como sucede en España, está en
toda la familia y cada uno lo vive de una forma particular y brutal si es un
niño: “yo quería ser un chico alegre porque era Navidad, pero sabía que no
iba a estar alegre. Mi padre no tenía trabajo.” Cuento de Navidad/Frank
McCourt.
Hay escritores que reflejan
como la explotación infantil campa a sus anchas (antes y ahora, aunque está
penada, cada vez con más descaro). “Pues
ahí tienen que el hijito de mi compadre se había muerto porque a los once años
lo habían metido a trabajar a las entintadoras, y el pobre no duró ni un año,
metido ahí tragando tanta pelusa. Ahí me lo encontré metido en una caja, con su
camisa blanca y sin calzones, todo chupado el inocente”. Es el sobrecogedor
testimonio de La Región más
transparente/Carlos Fuentes. Más
explotación infantil, habitual en los años treinta: “Los muchachos solían empezar a los doce años, pero
ahora cuando tienen catorce; trabajan ocho horas diarias en tres turnos y están
encargados de separar las piedras del carbón, que pasa por delante de ellos en
una paila alargada y movediza; el grupo de muchachos, sentados uno al lado del
otro, se precipita a quitar los pedruscos a medida que va pasando el carbón.
Llevan sus gorras encasquetadas y usan mono azul, sus rostros son tan negros
como sus ropas y el blanco de sus ojos brilla. W.S Maughan/ Cuadernos de Escritor. Otro apunte del
mismo autor y del mismo libro: Dan ha
estado sin trabajo varios meses. Se siente miserable y humillado, pero su
hermano Bert, que trabaja, lo escarnece. Le echa en cara que lo mantiene. Para
sacarle provecho le hace hacer algún trabajo. Dan está tan desesperado que
quisiera terminar con su existencia y es necesaria toda la fuerza de persuasión
de su madre para hacerle esperar a que las cosas cambien.
Alguien que va a perder el puesto de trabajo es
capaz de cualquier cosa. Al menos así lo veía Javier Marías (El País, 12/07/2001).
“La gente está muy sumisa y
bastante adocenada, trabaja demasiado y sobre todo teme excesivamente por su
precario trabajo, tan fácil y tan barato es hoy el despido, tan aterrorizados
viven los empleados, que hacen horas extras sin osar pedir retribución por
ellas, que a menudo delatan o conspiran contra sus compañeros por miedo a que
sean éstos quienes los delaten o conspiren antes.” A
veces, un buen enchufe te vuelve a abrir las puertas del mercado laboral, aquí
y en Japón. “Fue
así como un banquero, a quien me había presentado mi tío, me ofreció un empleo”. Kenzaburo Oéf/ Agüí,
el monstruo del cielo. Y de nuevo la envidia hacia el que trabaja, en lo que
sea, corroe al que le niegan el pan y la sal. “De la noche a la mañana, el cartero se convirtió en un personaje
envidiado porque no podía perder su empleo y hasta tenía vacaciones pagadas”. Arthur
Miller/ Al correr de los años.
-
Tienes juventud, confianza y un trabajo- dijo
el camarero de más edad-. Lo tienes todo.
-
Y
a ti, ¿qué te falta?
-
Todo
menos el trabajo.
-
Tienes
todo lo que yo tengo.
-
No.
Nunca tuve confianza y no soy joven.
Un lugar limpio y bien
iluminado/ Ernest Hemingway.
La cotidiana lucha
por la supervivencia fue reflejada por Luis Cernuda/La visita de Dios
(Antología poética). “Y mordiendo mis
puños con tristeza impotente aún cuento mentalmente mis monedas escasas, porque
un trozo de pan aquí y unos vestidos suponen un esfuerzo mayor para lograrlos
que el de los viejos héroes cuando vencían monstruos, rompiendo encantos con su
lanza”.
No querer
entender, que uno pueda quedarse en paro de la noche a la mañana.Todavía hay quien se pregunta ¿qué es un parado?
martes, 17 de enero de 2012
La recomendación
Las recomendaciones estaban a la orden del
día y necesitaba trabajar en lo que fuera. Tragándome el orgullo, una mañana me
dirigí a visitar al hermano de un pez gordo en su consulta.
Entré en un portal sobrio y señorial,
aunque escasamente iluminado. Miré las placas del buzón hasta dar con su
nombre. Abrí la cancela del enrejado ascensor. Me iba observando en un espejo, después de un ligero temblor el ascensor paró bruscamente en la planta. Me encontré ante una
puerta color cerezo. Una placa dorada lo anunciaba. Era un cirujano
eminente, con gran prestigio, pero el poder y la influencia lo tenía su
hermano, dos años menor que él, y con el que creo llevaba tiempo sin hablarse.
Después de hacerme esperar un rato en la antesala una enfermera me anunció. El
doctor, alto y delgado me recibió con frialdad. Por su expresión deduje que
había dejado algo más importante que hacer.
-
Joven, sólo tengo cinco minutos. ¿Qué desea? Sea breve y conciso, inquirió en
tono displicente:
Le alargué una carta escrita por mi madre al
tiempo que le anunciaba de que familia procedía y los lazos de vecindad que nos
unían a su hermano, entonces ministro de Información y Turismo. Pasé a explicarle que
había empezado a estudiar periodismo y que buscaba un empleo. Dejó la carta
sobre la mesa y me auscultó con gravedad.
-
De periodista, ¿verdad?- me interpeló en tono
irónico.
-
Si fuera posible.
Se rascó la coronilla como si pensara. Con
paso rápido fue hasta su mesa, abrió un cajón y extrajo de él una libreta azul
y un bic. Me los entregó al tiempo que me decía:
-
Coja esto y salga a la calle. Es todo lo que
puedo darle. Así es como trabaja un periodista.
La audiencia no duró ni cinco minutos. Su
brusquedad me dejó desconcertado. Mi orgullo estaba por los suelos, de la
dignidad no me quedaban ni los restos. Este hombre tan frío, soberbio y
antipático tiene toda la razón, reconocí agriamente mientras bajaba avergonzado
las escaleras. Unos minutos después me alegré de no ser un recomendado. Y menos
con las referencias que llevaba. Saldría adelante. Con o sin enchufe del
hermano del ministro. http://youtu.be/yvNZGRdDJa4
martes, 10 de enero de 2012
Vamos a crear empleo
¿A qué juegan sindicalistas y
empresarios? Este país no está para bromas. No parecen entenderlo así los
agentes sociales. De nuevo vuelven a escenificar sus desacuerdos y de paso a ‘lavarse
las manos’ y dejar su inacción (no hacer nada por los parados o buscadores de
empleo) en manos del Gobierno. El País vaticina:
Sindicalistas y empresarios han
perdido la sensibilidad, si es que alguna vez la han tenido, ante la marea
humana que exige un puesto de trabajo. “Vamos a crear empleo”, debería ser su
objetivo prioritario, aunque algunos acusen de traidores (a los sindicatos) o
de explotadores (a los empresarios). No queda otra que unir esfuerzos para
salir del pozo. En otros países lo han hecho, con éxito. ¿Qué se juegan si fracasan
una vez más en este envite los agentes sociales? Uno llega a pensar que nada.
Seguirán como están, enrocados en sus posiciones: tú imposibilitas el acuerdo y
tú más. Entre tanto el país se desangra.
Lamentablemente si no hay
acuerdo, no habrá pactos en toda la legislatura. Y de nuevo seguiremos sacando
los ojos al que no piensa de igual manera. Es el grave error de planteamiento
que anida en toda negociación: si cedes claudicas. Pero esta vez no está este
país para batallas (esas dejarlas para cuando haya bonanza económica) sino para
sumar esfuerzos, arrumbando las banderas.
Así explican la atmósfera
negativa que se respira en El País:
Pero el pesimismo cunde, tanto que ayer varios
interlocutores y observadores cercanos de las negociaciones comparaban lo que
está sucediendo estos días con lo que pasó el pasado mayo. Entonces las
conversaciones para una reforma de la negociación colectiva descarrilaron a
última hora, justo cuando el pacto parecía más cercano, por las exigencias in extremis de la
CEOE.
Y en Cinco Días piden
responsabilidad a UGT y CC.OO.
Resulta inexplicable que en un país brutalmente sangrado por la pérdida
de cinco millones de empleos, con una economía bajo mínimos y un durísimo
proceso de ajuste fiscal por delante, las dos centrales sindicales sigan
negándose a flexibilizar una legislación laboral que se ha convertido en una verdadera
soga para empresas y trabajadores.
Y Expansión concluye en su
editorial:
Después de tres años de
negociaciones, patronal y sindicatos siguen siendo incapaces de alcanzar un
consenso sobre la reforma que precisa el mercado laboral español para poner fin
a la hemorragia de puestos de trabajo que sufre desde 2008, convirtiendo el diálogo
social en un viaje hacia ninguna parte.
Sindicalistas y empresarios
deberían conocer los testimonios de la gente que lo pasa mal, de ciudadanos que
no llegan a superar el día (la depresión los tiene enclaustrados). Lamentablemente están inmunizados. Una barrera de cifras y un muro de gráficas
les impide ver la cruda realidad. Ellos no tienen nada que perder, los
ciudadanos sí.
Vamos a recordarles 10 llamadas
desesperadas, recogidas por la prensa
española y sintetizadas aquí, para que los agentes sociales reflexionen a quien
perjudican con sus posturas numantinas:
1.- "Estoy aquí porque perdí el trabajo hace un par de
años", confiesa un paciente que asiste a un grupo de terapia en una unidad
médica localizada en Cataluña. Este paciente está en tratamiento y no acaba de
recuperarse. Y, según los especialistas que le atienden, tardará bastante en
hacerlo. Su mujer, que padece fibromialgia, acaba de ser despedida. El futuro
no puede ser más desalentador.
2.-
"Ahora limpio pisos. Trabajo sí, pero me gustaba más ser peluquera. No me
siento bien con lo que hago".
3.-
Sólo de pasada Ana M. revela que en estos años ha tenido dos intentos de
suicidio. “Tuve una temporada horrible. Me sentía impotente. No sabía quien
era. Me encerraba en mi habitación a llorar porque me encontraba mejor llorando
en casa que estando fuera. No quería salir, y al final fue el trabajo lo que me
hizo superar aquella situación”.
4.-
H. llegó a España en patera huyendo de la miseria. Cuando llevaba un año en
nuestro país fue ingresado en un hospital aquejado de esquizofrenia. El mundo
se le vino encima justo cuando tenía una oferta de trabajo que le ayudaría a
resolver su residencia.
5.-
La jornada de Antonio, un parado de larga duración, empieza temprano. Se ha
vuelto insomne. En la cama cuenta las horas hasta que dan las seis. “Durante el
primer año piensas que hay un cierto horizonte; en el segundo compruebas que la
perspectiva se cierra, y en el tercero ya lo ves todo negro. Ahora los signos
positivos ya no me producen alegría porque creo que he perdido la esperanza”.
6.-
“En su casa, hoy sólo entran sus 200 euros, el sueldo de su madre como
limpiadora y el subsidio por desempleo que desde hace seis meses cobra su
padre. Pero este último ingreso va a reducirse en breve”.
7.-
“M. aguarda a las puertas de un supermercado en un céntrico barrio de Madrid.
Son las diez y media de la noche de un lunes. A su lado, dos de sus hijas y su
cuñada. Rondando cerca de las puertas del súper esperan otras diez personas. A
los cinco minutos, el guarda de seguridad de la tienda y una empleada sacan
varios contenedores de basura. Se abalanzan sobre los cubos.
8.-
Ernesto Martín, un jardinero y trabajador de la construcción de 49 años en el
paro, es la típica víctima europea de la crisis. En invierno, se refugia en la sala de
espera del servicio de urgencias de un hospital o en los vestíbulos de los
cajeros electrónicos de los bancos. Afirma no recibir ayuda
alguna de sus parientes, pese a tener siete hermanos y una hermana repartidos
por un país de mayoría católica.
9.-
"He cotizado casi treinta años y aquí me ve comiendo de lo que me den las
monjas. Mi último trabajo fue encofrador, oficial de primera. Se hundió la
empresa y todos a la puta calle".
10.-
Mark, nigeriano de 35 años, ha pedido a sus padres que viven en Nigeria que le
envíen dinero para sobrevivir mientras encuentra un empleo.
(Todos
estos testimonios fueron recogidos en los últimos años de La Vanguardia, El
País, El Mundo…y entonces la situación no era tan dramática).
Es hora de sumar no de restar.
domingo, 1 de enero de 2012
Renacer de las cenizas
La ministra de Empleo y Seguridad
Social, Fátima Báñez, ha justificado las medidas aprobadas por su Gobierno y ha
afirmado que "nos han dejado un país en la ruina económica y social".
Así que tan sólo nos queda renacer como
el Ave fénix.
A los que identifican ruina con
Alemania hay que recordarles la reconstrucción de este país (tras la guerra) y
lo que es más importante la reunificación (con la Alemania del Este). Ese
escenario parece ser ahora el nuestro. Así que no queda otra que sumar
esfuerzos para salir. Pero la egolatría de nuestros políticos de la doble RR
nos vuelve a una larga frenada. Gobierno y oposición necesitan urgentemente un Manual de Buenas Prácticas que contemple
no tirarse todo el día los trastos a la cabeza. Si dos fuerzas política tan antagónicas en Alemania consiguieron sumar esfuerzos (hubo ventajas y desventajas en la reunificación, pero no había otro camino) aquí debería ser más fácil.
Valga este recordatorio:
Alfredo Pérez Rubalcaba, portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, ha afirmado ante el ajuste del PP, “las medidas me parecen malas" y es "un camino que nos llevará a la depresión".
Valga este recordatorio:
"Estamos ante un matrimonio de conveniencia como el que vivieron los alemanes, única
fórmula para que el país levante el ánimo. Al menos se ha recuperado la
Confianza, aunque se empiece a minar la credibilidad con las promesas
incumplidas (esa subida de impuestos negada y que estaba prevista en el área
económica del partido popular). Y una promesa incumplida –la primera que
apuntar a este 2012- es un mal principio.
"Como todos sabemos, tenemos
por delante un difícil tramo del camino. Queremos recorrer juntos ese camino.
Si nos mantenemos unidos y estamos dispuestos al sacrificio, tenemos todas las
probabilidades de alcanzar juntos el triunfo. Las condiciones económicas de la
República Federal son actualmente excelentes. Nunca habíamos estado mejor preparados
para superar las tareas económicas de la Reunificación. A esto se suma la
laboriosidad y capacidad de rendimiento de las personas de la anterior RDA. Con
nuestro común esfuerzo y una política orientada hacia la economía social de
mercado, en pocos años, Brandenburgo, Mecklemburgo-Pomerania Occidental,
Sajonia, SajoniaAnhalt y Turingia se habrán convertido en regiones
florecientes. Estoy seguro de que, si no de la noche a la mañana sí en un plazo
previsible, podremos solucionar los problemas económicos. Más importante, sinembargo,
es el contacto y comprensión mutua."
H. Kohl.
Palabras del ex canciller, Helmut
Kohl, en su alocución televisada en la víspera del Día de la Unidad Alemana, el
dos de octubre de 1990.
A partir la Reunificación, se
iniciaron una serie de reformas cuya finalidad era, precisamente, lograr esos
principios e incorporar al sistema de vida occidental a una gran parte de la
población alemana, cuya mentalidad difería en mucho de la de los occidentales.
En el plano económico se pretendió la transformación de una economía poco
rentable a un sistema dotado de estructuras empresariales competitivas y una
infraestructura moderna, capaces de competir en los mercados nacionales e
internacionales.
"Después del análisis de las consecuencias
económicas y del mercado laboral, ¿se está produciendo una convergencia
real? No cabe duda de que la incorporación al Estado de bienestar de 17
millones de alemanes es, sin duda, un gran avance. También las transferencias
financieras han coadyuvado al restablecimiento y a la modernización de la
actividad económica en la región", concluyen los analistas de la UCM.
Alfredo Pérez Rubalcaba, portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, ha afirmado ante el ajuste del PP, “las medidas me parecen malas" y es "un camino que nos llevará a la depresión".
http://www.lavanguardia.com/politica/20111231/54243514472/rubalcaba-plan-ajuste-grave-depresion.html
Rubalcaba habla para sus bases pero este país necesita sumar esfuerzos, ahora más que nunca. Si no le sirve el ejemplo de la reunificación, que sus asesores le documenten los pactos habidos entre republicanos y demócratas (enemigos antagónicos) en los Estados Unidos. Hay que empezar el año construyendo.viernes, 30 de diciembre de 2011
El muerto más célebre de 2011
A punto de terminar el año a las televisiones y medios en general les gusta la necrofilia. Sin rubor, en videos o en fotos, hacen desfilar a esos vivos que nos dejaron, esos que ya no estarán físicamente con nosotros, a nuestro lado. Esos muertos célebres, de los que hacen recuento morboso, vienen a ser el termómetro de nuestra existencia: en unos nos reconocemos y hasta nos sentimos huérfanos cuando se han ido; de los otros desearíamos que nunca hubieran nacido.
En mi caso guardo luto, sobre todos los demás y por encima de todos, por el escritor Ernesto Sabato (creación en estado puro) y por la cantante Amy Winehouse (autodestrucción sin más). Sabato nos ha legado la palabra RESISTIR.
Este verano que nos dejó ya le expresé a Sabato mi más sentida condolencia: “La gente joven está desesperanzada, ansiosa y cree en usted; no puede defraudarlos”, le llegó el mensaje como una súplica. Y no les defraudó. Ernesto Sabato es el verdadero líder para estos tiempos de crisis. “Sí, muchachos, la vida del mundo hay que tomarla como la tarea propia y salir a defenderla. Es nuestra misión. No cabe pensar que los gobiernos se van a ocupar. Los gobiernos han olvidado, casi podría decirse que en el mundo entero, que su fin es promover el bien común.” http://queunperiodico.blogspot.com/2011/05/sabato-es-el-camino.html
Este verano que nos dejó ya le expresé a Sabato mi más sentida condolencia: “La gente joven está desesperanzada, ansiosa y cree en usted; no puede defraudarlos”, le llegó el mensaje como una súplica. Y no les defraudó. Ernesto Sabato es el verdadero líder para estos tiempos de crisis. “Sí, muchachos, la vida del mundo hay que tomarla como la tarea propia y salir a defenderla. Es nuestra misión. No cabe pensar que los gobiernos se van a ocupar. Los gobiernos han olvidado, casi podría decirse que en el mundo entero, que su fin es promover el bien común.” http://queunperiodico.blogspot.com/2011/05/sabato-es-el-camino.html
‘Antes del fin’ es uno de los
libros más clarividentes de Ernesto Sabato. En sus páginas se destila indignación
a raudales. Para mí es el líder no reconocido del 15-M, de cualquier movimiento
que busque paliar (no digo eliminar, eso queda para los utópicos) la
desigualdad. Sabato nos dijo adiós a punto de cumplir los el siglo.
Amy, atrapada en las drogas (el
alcohol tan nociva o más que las otras), era una mujer muy vital, enérgica, en
sus actuaciones transmitía su poderoso carácter. Tenía el poder hipnótico -al
menos así lo creo- de las grandes actrices como la Magnani, Daves... y era
consciente de su magnetismo.
En el canal 24 horas se mofaban
de las kurdas que se cogía y se su autodestrucción. Es una pena.
Y reitero mi despedida:
Gracias, Amy, por las cosas buenas que nos has dejado. Por favor,
sáquenla de la lista de los malditos. No la conviertan en un cadáver exquisito.
Cuenten algo bueno de su vida. Sean constructivos. Sean medios de comunicación.
No sean tan banales y superfluos. Gracias
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










